Por qué deben ver La maldición de Hill House

Deja un comentario
reseñas, series

J. y yo estamos en perpetua búsqueda de una buena película/serie de terror. La verdad es que en nuestro top 3 está El exorcista, La bruja de Blair y últimamente It Follows (y bueno, sí, El resplandor). O sea, fuera de las clásicas, casi todo es muy peor muy malo: los personajes son cagantes y hacen cosas estúpidas, adivinamos los sustos de pastelazo y los finales son tipo Del Toro, los espantos no eran malos, sólo querían un poco de amor o de compañía (por cierto, ¿no odiaron La forma del agua?, a nosotros nos pareció aberrante, pero eso es otro post). Aún así, no perdemos la fe y nos fumamos casi cualquier cosa que salga en Netflix. Pero no, casi todas son muy malonas.

Y la razón por la cual ninguna destaca es porque todas hacen el mismo uso de las convenciones del género. Que a ver, los clichés no tienen que ser malos, sino estar bien utilizados. Es triste ver que algún creador, en busca de la originalidad, termina haciendo esperpentos porque no quieren ser como los otros. Bueno, pues aquí está el secreto de los 64 mil: ¡Aprendan a usar las convenciones! A lo largo de mis horas invertidas (no quiero decir desperdiciadas -_-) en mirar series (y leer libros), aprendí que lo que hace que una historia sea buena es el desarrollo de personajes, en la mayoría de los casos (se me ocurre, por ejemplo, la película Dunkerke, que en un arranque de genialidad, Nolan propuso una estructura narrativa donde la trama es la protagonista y los personajes son muy secundarios, todos, pero Nolan, al menos en esa película, tuvo una iluminación).  Un buen ejemplo, a mi juicio, de las convenciones perfectamente utilizadas es el western Godless, también de Netflix, del cual me entristece que no se hable lo suficiente, porque es perfecto. Otro es Westworld (también de Nolan, maldito genio), que no sólo mantiene las convenciones de un género, el western, sino de dos, la ciencia ficción. Que ya sabemos que la serie está basada en la película de los 70, pero es que además la serie tiene un desarrollo de personajes impecable y se toma su tiempo. Si no las han visto, háganse un favor y vean estas dos series. Si no les gustan, miéntenme la madre en los comentarios.

Pues bueno, Hill House tiene varias cosas que la hacen cuando menos notable, y también tiene sus tropiezos. A diferencia de otras series de terror/suspenso, Hill House tiene varios aciertos: desarrollo de personajes, guión, manejo espaciotemporal, y sobre todo, algo que podría parecer paradójico, y es que no es una serie de espantos, sino un drama familiar con fantasmas. Los fantasmas y la casa embrujada son lo que yo llamo marco narrativo, que es distinto de la narración en sí, que es la relación familiar. Además utiliza metáforas que van más allá de la trama. Carajo, es que el capítulo 6 está sostenido casi en su totalidad en diálogo, ¡es dramaturgia pura! ¿Saben lo difícil que es hacer eso?

Un amigo comentaba que no sabía por qué tanto hype, si no espantaba tanto, que casi no se veían fantasmas. ¿Se acuerdan cuando una periodista le preguntaba a Harrison Ford si Deckhard era replicante o no? (y Ford le respondía que eso no era importante) ¿Se acuerdan de los que se preguntaban si a Nabokov o a Lewis Carroll les gustaban las niñas? Es lo que Amos Oz llama el mal lector, y en este caso, el mal espectador. Compadre, ¡estás viendo y no ves! Pues es que no hay tantos fantasmas (y a mi juicio, de hecho hay demasiados) porque no es una serie de fantasmas. Es una historia de una familia luchando contra los fantasmas del pasado, no puede ser más claro. Pensar que es una serie de fantasmas es quedarse en la lectura literal y menos que eso, porque como ya dije, los fantasmas son el marco, no la historia.

No he leído el libro, pero me da mucha curiosidad averiguar cómo están hechos estos saltos temporales o cómo se maneja el tiempo. Si alguno de ustedes ha leído la novela, déjeme algún comentario más abajo e infórmeme, porque tengo pilas de libros esperando que les haga caso y creo que no podré leer a Shirley Jackson pronto.

Una de las partes de las que creo que cojea la serie es precisamente en la de los fantasmas. ¿Recuerdan por qué fue tan buena La bruja de Blair? Pues justamente porque no se ve casi nada. Es otro recurso que se usa en Actividad paranormal o en It follows donde se ve muy poco, y lo que se ve es de terror. Creo que la casa es suficientemente terrorífica como para además mostrar los seres que persiguen a los hermanos. Creo que salvo la mujer del cuello roto, ninguno de los otros fantasmas tienen mucho sentido, la verdad. La historia de los primeros habitantes de la casa queda un poco de sobra porque no es relevante para el conflicto de la familia, sólo responde preguntas que nadie se tendría que hacer porque no son importantes, tipo ¿Deckhard es replicante? ¿De dónde vienen los xenomorfos?  (de esta última nacen películas tan malas como Prometeus).

Siempre me quejo con mi amiga Fer de que la cultura cinematográfica de Hollywood nos tiene maleducados, queremos las cosas bonitas, rápidas y mucha, mucha acción. Marvel tiene la culpa en gran parte. Pero lo bueno que tienen las series es que exigen tiempo: para desarrollar personajes, conflictos y objetivos. Y estamos aprendiendo también a darle a la narrativa el tiempo que pide.  Así que en estas tardes nubladas que nos aproximan cada vez más al fin de año y a los maratones de LOTR, échense un fin de semana con palomitas, concubino/a, perros y cobijas y vean La maldición de Hill House. 

Anuncios
Escrito por

Leo, tejo y escribo, que es lo mismo. Hablo con los perros, que es mejor.

¿Qué piensas?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s